La noche previa al festival de apertura, Rimuru agasaja a los líderes de todas las naciones con manjares cocinados con ingredientes de Tempest.
Después de la buena recepción del sushi de Hakuro, llega la emperatriz de Sarion, una soberana más respetada incluso que el rey de los enanos. Rimuru se reúne con un gobernante tras otro ¡¡y el festival está a punto de abrir el telón!!
Una de las razones de Rimuru para organizar el festival de apertura fue crear un lugar para recibir a los monstruos que habitan el bosque. Las audiencias se suceden una tras otra mientras reaparecen rostros nostálgicos. Pero la situación se vuelve explosiva con la aparición de una raza de monstruos inocentes y orgullosos, quienes dicen ser los hijos de un Rey Demonio!
Las Siete Luminarias derrotaron a Minata. Sin que las pociones máximas ni la magia curativa surtan ningún efecto, la llama de su vida está a punto de desaparecer. Y mientras Rimuru trata de proteger a la joven a la vez que se dispone a acabar con las Luminarias, repentinamente aparece la Rey Demonio Luminous. ¿Cuál es su objetivo? ¿Y qué será de Hinata y las Luminarias?
Las Siete Luminarias derrotaron a Minata. Sin que las pociones máximas ni la magia curativa surtan ningún efecto, la llama de su vida está a punto de desaparecer. Y mientras Rimuru trata de proteger a la joven a la vez que se dispone a acabar con las Luminarias, repentinamente aparece la Rey Demonio Luminous. ¿Cuál es su objetivo? ¿Y qué será de Hinata y las Luminarias?
Rimuru y Hinata se lanzan una vez más al combate. Por su parte, los fieles seguidores de la santa se enfrentan a Shion y a los demás, y el asunto parece una guerra total. Es una situación orquestada por las Siete Luminarias que Rimuru quería evitar… Y, detrás de todo esto, las grandes figuras que controlan las Naciones del Oeste confabulan sus planes. ¿¡Lograrán Rimuru y Hinata dar paso a la reconciliación!?
Diablo vuelve del reino de Falmuth tras proponer un tratado de paz que, a todas luces, parece prácticamente unilateral. ¿Cómo va a responder Falmuth, dividido ahora entre las facciones del rey emérito y del nuevo monarca? Mientras tanto, en el Sacro Reino Monástico de Ruberios, los Diez Santos, con Hinata entre ellos, están a punto de iniciar una reunción para discutir la vuelta del Dragón de Tormenta y el nacimiento de un nuevo Rey Demonio. ¡¡Comienza un nuevo capítulo de esta saga, centrado en la situación de todas estas naciones!!
Clayman fue aplastado por Shion en combate y todas sus conspiraciones quedaron expuestas. La situación se inclinaba a favor de Rimuru pero, cuando la victoria parecía ya asegurada. Clayman abandonó su orgullo de Rey Demonio y demostró su verdadera naturaleza como el Arlequín Lunático. ¡Llega el clímax de la saga de Walpugis!
Las tropas de Tempest, lideradas por Benimaru, combaten en diversas batallas junto a los Tres Mosquebestias y sus hombres. Por su parte, durante el Walpurgis, Rimuru se enfrenta a Clayman, su archienemigo. ¿¡Será capaz de derrotarlo y descubrir sus artimañas frente a los demás Reyes Demonio…!?
Comienza el Walpurgis propuesto por Clayman, usando como pretexto que Rimuru se haga pasar por Rey Demonio. Clayman empieza a mostrar abiertamente su hostilidad, todavía no se sabe la razón de los actos de Milim y los movimientos de la Santa Iglesia Occidental siguen siendo un misterio. ¿Qué hará Rimuru, envuelto en una situación tan incierta?
El nacimiento de un nuevo Rey Demonio. Algo que trajo un cambio en el equilibrio de poder del mundo. Humanos, monstruos y Reyes Demonio: Riimuru influye en todos ellos y se ha convertido en una entidad a la que hay que tomar en cuenta. Y, ahora, este ha recibido noticias sobre el renacer de su buen amigo Veldora…
Junto al eco de la Voz del Mundo, empieza la evolución de Rimuru. Y mientras él esta inconsciente, el Gran Sabio avanza en el abismo más profundo de su alma, como si tuviera sus propios deseos que quisiera hacer realidad… ¿Conservará Rimuru la razón después de convertirse en Rey Demonio? ¿Y podrán volver a la vida Shion y todos los demás?
La única manera de que Shion y todos los demás vuelvan a la vida es que Rimuru sacrifique miles de almas humanas para convertirse en Rey Demonio. Y para corregir el error provocado por su propia inocencia, vuela él solo hasta el campamento enemigo. Ahí se encuentra con los 20,000 hombres que conforman las tropas del Reino de Falmuth. Comienza con lo que para ellos será una corta, pero a la vez eterna pesadilla…
Durante la ausencia de Rimuru, Tempest quedó envuelto por dos barreras: Una de ellas anula la magia e impide las comunicaciones con el exterior y la otra se levantó para debilitar a los monstruos en su interior. Eso hizo que Rimuru volviera tarde a su país y también provocó una terrible desgracia en la ciudad. Al ver esa horrible escena, Rimuru...
Después de salvar a los niños que Shizu dejo atrás al morir, Rimuru se retira de Ingrassia. Al mismo tiempo, las Naciones del Oeste, insatisfechas con el rápido crecimiento de la influencia del “país de los monstruos”, se disponen a atacar a Rimuru y a la nación de Tempest, ahora que su líder no se encuentra en ella.
Los niños que fueron invocados desde otro mundo de forma incompleta viven su vida diaria esperando a que sus inestables partículas mágicas destruyan su cuerpo. Rimuru llega a la conclusión de que, para salvarlos, debe hacer que se fusionen con elementales mayores, de la misma manera en que Ifrit habitaba el cuerpo de Shizu. Para encontrarlos, Rimuru y los niños se dirigen a la morada de los espíritus, pero...