Q 120.00
Respondiendo a la invitación de Saki, Kanon asiste a su recital de piano. Antes de que comience, se encuentran y platican un poco. Entonces, Saki la mira firmemente a los ojos y, con voz decidida, le confiesa: “Yo… En el recital de hoy… ¡¡tocaré solamente para ti, Kanon!!” Al escuchar esas palabras, Kanon no puede evitar recordar el dia en que vio a Saki por primera vez. Y cuando la observa interpretar “Claro de luna”, una oleada de emociones la envuelve por completo. Cuando el recital termina, el corazón de Kanon late con fuerza: siente la necesidad de expresarle a Saki cuánto la conmovió su presentación… y también sus propios sentimientos. Lo que no se puede ver y lo que no se puede reemplazar entre dos chicas.
Sin existencias
Q 120.00
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