Miko decide regresar al santuario que visitó con Hanna para agradecerles a las criaturas que la salvaron tres veces, pero por más que busca, solo encuentra un horrible bosque lleno de espectros y, para su desgracia, las sacerdotisas fantasmales se enfurecen con su ofrenda. Justo cuando la chica se siente paralizada del horror, alguien llega a ayudarla: ¡la Madrina Mitsue! Por otro lado, Romm Shindo, un mago peculiar, se interesa en Miko y en Hanna.
Hana se enferma por culpa de un monstruo espeluznante que comienza a seguirla para robarle la energía, pero Miko se da cuenta y, con ayuda de Yuria, evita que su amiga salga seriamente perjudicada. ¡De pronto, la enorme criatura del santuario aparece y hace algo inesperado! Por otro lado, Miko y Yuria se involucran más con Romm Shindo, quien aparenta conocer la verdad detrás del santuario espectral.
Frases
Señalaron a Hana. ¿Es porque fuimos juntas al santuario? —Miko
¿Realmente hay algo ahí o fue mi imaginación? ¿Quién es este hombre? —Yuria
¿Y ha habido alguna novedad? Me refiero al asunto del santuario —Romm
Mientras se dirige con los chicos al santuario espectral, Mitsue recuerda los acontecimientos que la hicieron tomar a Romm como su discípulo, pero pronto debe centrarse en el problema actual cuando se encuentran con la criatura que le concedió las tres oportunidades a Miko. El plan es que Romm y Mitsue debiliten al monstruo mientras Miko llama su atención… ¡pero parece que la muchacha está en grave peligro!
Frases
¿No crees que ella debe decidir si quiere saber o no? —Romm
Si vuelves a pisar ese santuario, tal vez nunca regreses a casa —Mitsue
Está muy oscuro… ¿Estoy mu…? —Miko
Mientras es perseguida por el horrible monstruo de los cascabeles, Miko logra entrar en el santuario y destruye una calavera que estaba en un altar, provocando así una violenta reacción en la bestia. ¡¿Logrará escapar a salvo junto con Mitsue y Romm?! Por otro lado, una extraña estudiante de intercambio llega a la escuela de las chicas, pero parece que en realidad es un espectro o, al menos, está posesionada por uno…
¡Michiru salva a Miko de ser atropellada por un camión! Y aunque la chica no sale herida de gravedad, termina internada en el hospital por circunstancias un tanto complicadas. Ahora debe pasar la noche rodeada de espectros y tratando de discernir quién es humano y quién un monstruo. Por fortuna, Romm también se encuentra ahí, pues Miko necesitará su ayuda para huir de un grupo de espectros que rondan los pasillos del edificio.
Una serie de malentendidos y eventos fuera del control de Miko provocan que Michiru se sienta aún más atraída hacia ella y, además, que la visite en su casa para una sesión de estudios. Por su parte, Miko también invita a Yuria y a Hana, lo cual provoca muchos problemas y, para empeorar las cosas, Yo, la hermana de Michiru, se altera en exceso cuando no puede localizar a esta última.
Después de una sesión de estudios en casa de la familia Yotsuya, Michiru comienza a sentirse profundamente celosa de Hana, amiga de la infancia de Miko. Dichas emociones terminan desencadenando ciertos acontecimientos…
Miko es una chica de preparatoria que ignora desesperadamente a los espectros que la gente común no puede ver. La estudiante transferida Michiru Ichijo, siente algo especial por ella y la mira con frenesí.
Shigeo Kageyama, alias Mob, es un estudiante de segundo año de secundaria. Pero tiene una particularidad: es un psíquico. Trabajando como ayudante de Arataka Reigen, un farsante que se hace pasar por psíquico, pasa sus tardes exorcizando malvados espíritus. Pero las dudas propias de la pubertad empiezan a asaltarle. Las emociones de Mob empiezan a estar a flor de piel.
Mob llega a su casa después del maratón para descubrir que alguien prendió fuego al edificio y se llevó a su familia. Esa misma noche, el máximo representante de Garras, la organización de psíquicos terroristas, declara la guerra al mundo en un comunicado por televisión, y Reigen recibe la visita de unos viejos conocidos...
Los antiguos oficiales de la Séptima Sede de Garras se unen a Reigen y compañía para plantar cara a la organización de psíquicos terroristas más grande del mundo. Su único problema es que Mob sigue dormido y no hay forma de detener el tiempo, por lo que deberán hacer de tripas corazón y enfrentarse a Garras sin su ayuda...
El gran duelo entre los que probablemente son los dos psíquicos más poderosos del planeta llega a su fin. Mientras los demás esperan entre los escombros de lo que antes había sido su ciudad, Mob se dirige a la Torre de la Cultura para convencer al jefe de Garras de que abandone sus planes de conquistar el mundo, aunque esta vez el enemigo no será tan fácil de persuadir...
Con la captura del jefe de Garras, Mob y compañía pueden respirar tranquilos por un tiempo. Sin embargo, ¿qué es esa planta gigante que apareció de la noche a la mañana en el epicentro de la gran explosión? Todo el mundo quiere tocarla y verla de cerca, abrumados por la fuerza que emana de su interior. El árbol sagrado llegó para quedarse, pero algo está empezando a cambiar en la ciudad Condimento...
La doctrina del Casco Psíquico se extiende por la ciudad Condimento a la vez que las raíces del árbol sagrado absorben la energía de todas las plantas que encuentran a su alrededor. La única forma de detener la inminente catástrofe es destruir el brócoli gigante, pero el enemigo los está esperando y no se lo pondrá nada fácil...
Después de la tormenta, llega la calma, ¡aunque no por mucho tiempo! Antes de cerrar para siempre el club de telepatía, la capitana se propone cumplir sus sueños e intentar contactar con los extraterrestres, pero les falta la pieza clave: encontrar a un telépata. Todo parece indicar que será como buscar una aguja en un pajar, pero quizá su objetivo esté más cerca de lo que creen...
Después de ser atropellado por un coche cuando iba a declararse a Tsubomi, la poderosa fuerza oculta en Mob toma el control de su cuerpo y la ciudad Condimento se convierte en el escenario de una catástrofe sin precedentes. Mob Psycho llega a su fin, pero no sin que antes Shigeo Kageyama tenga que enfrentarse a su último y más temible enemigo: ¡él mismo!